No hay un día mágico para comprar billetes, pero sí ventanas que funcionan mejor. Para vuelos dentro de Europa, entre uno y tres meses antes. Para largo radio, entre tres y seis.
Lo que más encarece un viaje no es la fecha de compra sino la fecha de salida. Salir un martes o un miércoles en lugar del viernes cambia el precio más que cualquier truco de reserva.
Si las fechas son fijas y coinciden con puente o vacaciones escolares, reserva pronto y no esperes bajadas. En esas semanas los precios solo suben.