El pasaporte no basta con que esté en vigor. Muchos países exigen que tenga al menos seis meses de validez desde la fecha de entrada, y con eso se queda gente en el mostrador de facturación.
Revisa también si el destino pide visado o autorización electrónica previa. Estados Unidos, Canadá y Reino Unido funcionan con permisos que se tramitan por internet y tardan días, no horas.
Lleva copia digital del pasaporte, del seguro de viaje y de las reservas en el correo. Si pierdes la documentación en destino, tener esas copias acorta muchísimo el trámite en el consulado.